“Todo aquel que haya cortejado con los videojuegos en algún momento de su vida, no puede perderse esta cita con Nathan Drake”

Desde que Uncharted 4 se anunció, los creadores consiguieron suscitar un tremendo “hype” en todos los seguidores de la saga. Hay quienes, a pesar de no haber jugado las anteriores entregas, se sintieron emocionados al visualizar el tráiler del que hoy día ya es considerado uno de los mejores videojuegos jamás creados.

 

Las consideraciones no van muy desencaminadas; lo dice una servidora desde su humilde punto de vista, alguien que ha vivido de cerca las aventuras de Link, Sora, Tidus, Michael, Frank y Trevor y otros tantos protagonistas de sagas de éxito.  Sin duda, Nathan Drake es otro de los nombres que se me han quedados grabados con fuego en la memoria gracias a este videojuego.

large (1)Esta entrega supera las demás. No sólo en cuanto a la nueva jugabilidad que nos ofrece, como nos demostraba la review del pasado mes de mayo, sino también por el enganche que tiene el argumento, los puzzles que hay que resolver, los cabos que vas atando a medida que lees las cartas que encuentras en manos de piratas asesinados, las vivencias de los jóvenes hermanos Drake y otros muchos más motivos nos hacen sumergirnos de lleno en la aventura del Uncharted 4.

 

¿Por qué hablo de “experiencia para referirme  a un juego con una duración estimada en 15 horas?

Porque por norma general, cuando empezamos a enterarnos de qué van las historias, solemos hacer pronósticos de cómo van acabar, y las aproximaciones que realicé para imaginarme el final no se acercaron en absoluto a lo que finalmente terminaron siendo: la clausura perfecta, el final más deseado e insospechado.

 

Jugar al Uncharted 4 es como viajar: no quieres que el viaje se acabe nunca, pero cuando lo hace, de un modo u otro, no puedes evitar sonreír pensando en que lo hizo de la mejor manera posible.

 

Podríamos emparentar a casi cualquier película de acción con las anteriores entregas de Uncharted. Un tesoro que buscar, unos malos a los que matar y un final feliz. Esa la trampa en la que todos caíamos al empezar una partida en Uncharted y continuábamos con ese deseo de ver cómo de especial era la recompensa que recibíamos por nuestras aventuras. Eran buenos juegos para entretenerse y practicar nuestra habilidad como jugadores.

Sin embargo, cuando empecé Uncharted 4, me pareció que había dejado de ser un juego con el que pasárselo bien y había pasado a ser un juego con el que deleitarse explorándolo todo y admirando su elaborado esplendor.

El interés que tuve por continuar la historia de esta cuarta entrega de la saga embargó mi vida social por unos días al mantenerme sumida en su historia y su asombrosa “puesta en escena”. Con esto último quiero referirme a los bellísimos escenarios que los creadores han logrado hacer con el software que ya utilizaron en The Last of Us. Mientras manejamos a Nathan Drake es imposible subirse a lo alto de una torre sin pararse unos segundos a observar todo lo que le rodea: se han cuidado de perfeccionar hasta el más mínimo detalle, tanto el mundo visto desde una gran altura, como la minuciosidad de los detalles que encontramos en las mansiones, al pasear por las calles o en nuestra propia casa. Todo ha sido dotado de un excelente realismo que ha conseguido que el temido downgrade que pudiera afectar al juego haya sido reducido prácticamente a cero. Naughty Dog ha sabido cumplir las expectativas, tanto gráfica como histórica y argumentalmente.large

Reconocería, y digo ‘reconocería’ y no ‘reconozco’, que sacarse de la nada a un hermano hasta entonces sin nombrar pudo ser una idea demasiado arriesgada. Lo reconocería de no ser por el excelente trabajo que han hecho al encajar a esa figura en la historia, pues gracias a Samuel Drake nuestra aventura será infinitamente más amena que en las anteriores entregas. Los diálogos entre los hermanos ayudan a darle realismo a la historia, pero también las interacciones entre ambos y no me refiero estrictamente a las conversaciones, sino que me remito a los hechos: el amor entre hermanos supera cualquier anhelo de gloria.

La personalidad del protagonista también me dejó algo boquiabierta: si bien sigue siendo aquel adulto que se pavoneaba con sarcasmo de sus enemigos, en este juego encontramos la cara más humana y madura de Nathan Drake, tanto en el trato con su hermano como en el de su mujer.

 

Algo que también cabe destacar en esta “experiencia Uncharted” es la excelente ambientación y banda sonora. En cuanto a lo primero, como siempre, los creadores han sabido situarnos en un contexto histórico ficticio muy próximo a lo que pudo ser la realidad de los siglos diecisiete y dieciocho de los piratas británicos: las ruinas que encontramos, el hilo argumental en torno al tesoro secreto del famoso pirata Henry Avery o cartas escritas por personajes tan simbólicos como Amelia Earhart.

unchartedEn cuanto a la banda sonora, el trabajo de Henry Jackman no se ha quedado corto, pues su música ha estado a la altura de las demás que ha hecho a lo largo de su carrera como la de Big Hero 6, X-Men o Captain Phillips, y sin duda ha sabido darle el toque emocional que a la entrega de Uncharted le faltaba para entrar en esa fase de plenitud.

 

No es de extrañar que todo esto haya dado como resultado una obra maestra de los videojuegos. Finalizo, pues, sentenciando que todo aquel que haya cortejado con los videojuegos en algún momento de su vida, no puede perderse esta cita con Nathan Drake.

 

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