¡Hola, muy buenas gameoneros! Nos volvemos a encarar con una nueva review esta semana. En esta ocasión, analizaremos en profundidad los aspectos de un juego que fue anunciado recientemente durante la conferencia del E3 de Ubisoft de este año 2016, y que para sorpresa de muchos, fue lanzado de forma inmediata tras terminar el anuncio. ¿Qué rapidez tienen algunos, no? Ay Ubi… si es que el ansia te puede…

Trials Of The Blood Dragon, una mezcla entre dos sagas conocidas de parte de esta compañía francesa de videojuegos: la saga de piruetas y acrobacias con motos y bicicletas Trials, y el nostálgico y gamberro título de acción y disparos con sabor ochentero, Far Cry 3: Blood Dragon, ese spin-off o derivado de la saga Far Cry que a muchos en su momento en 2013 nos hizo sacarnos una grata sonrisa y un disfrute sin igual desde hacía ya mucho tiempo. ¡Vayamos sin demora hacía lo desconocido, y veamos que nos puede ofrecer este título!

 

ES EL AÑO 2019. EL FUTURO HA VUELTO

Para los que no recuerden con gran anhelo y devoción Far Cry 3: Blood Dragon (¿De verdad aún hay alguien que no lo haya jugado? Francamente, insensatos, no sabéis lo que os estáis perdiendo…), haré un breve repaso a este inesperado y genial título que nos vino en forma de DLC o contenido descargable independiente de la tercera entrega de Far Cry, que nos llevaba de nuevo a la isla donde tenían lugar los acontecimientos de este juego… pero un tanto cambiada, con dragones que disparan láser por los ojos, luces de neón por los cielos, frases y chascarrillos de humor chabacano y vulgar, cortes de mangas, ejércitos de ciborgs y soldados robots… en definitiva, una oda a los gloriosos años 80 en forma de videojuego. ¿Créeis que estoy loco y queréis algo de lo que me he fumado para verlo vosotros? No hace falta, gentecilla. He aquí el trailer de lanzamiento que sorprendió a pocos y a extraños en su día. Es… ¡Alucinante! ¡Mark IV style, motherfucker!

Es el año 2007. Es el futuro. La Tierra ha sido devastada por una guerra nuclear, y se necesitan nuevos caminos para la paz. Un ejército de ciborgs de los EE.UU. puede haber encontrado la solución: una poderosa arma biológica en una lejana isla, repleta de criaturas cibérneticas ancestrales conocidas como los Dragones Sangrientos. Un superavanzado Cibercomando Tipo IV veterano de la segunda guerra de Vietnam (si amigos, esto es el futuuuuro…), el sargento Rex Power Colt es enviado para averiguar qué demonios está pasando allí. En una misión de venganza, nuestro cínico y brutal protagonista debe acabar con su antiguo oficial al mando, el coronel Sloan y su batallón de implacables ciborgs asesinos, las Tropas Omega. Nada ni nadie podrá pararle hasta que acabe el trabajo, por el bien del planeta y de los Estados Unidos de América, siempre con el patriotismo y los huevos por delante, como un Tipo IV debe de ser.

 

 

Este título marcó a una buena cantidad de jugadores, con una ambientación sin igual con referencias al cine de acción de los años 80 como Terminator, Soldado Universal, Aliens: El Regreso… y un largo etcétera, con luces de neón, una música electrónica retro sublime de la mano del grupo australiano Power Glove (lágrimas de epicidad y nostalgia al mismo tiempo me vienen al escuchar esta pedazo de banda sonora, increíble), y un carisma impregnado de serie de la mano de unos personajes muy extravagantes y bien definidos, como son el propio sargento Rex Power Colt, “Spider” Brown (el amigo y compañero de armas de Rex), la doctora Elizabeth Darling (una misteriosa y atractiva científica que ayudará a Rex en su misión), e incluso el propio villano principal de la trama, el implacable e intimidante coronel Sloan.

 

 

Un gran título de corta duración (no más de 5 horas) que presentaba, además de la característica jugabilidad de Far Cry, con unos interesantes toques de sigilo y de disparos y de conducción de vehículos en primera persona recorriendo un mundo abierto, unos apartados visual y sonoro muy buenos y acertados, con ese toque ochentero y retrofuturista del que hemos hablado y soltado alabanzas antes. Una muy grata sorpresa y un acierto por parte de Ubisoft, que hacía una experiencia desenfadada y desinteresada para los usuarios de una forma brillante.

Tras este enorme título, se creó una legión de fans ansiosa por que se sacasen nuevas entregas de esta loca subsaga que había nacido de forma inesperada. Todos esperábamos que en algún momento, Ubisoft se pronunciase y nos dijese nueva información sobre una secuela de Blood Dragon, de nuevo con Rex Power Colt masacrando robots. Hasta que… en la conferencia del E3 de este año 2016, la compañía gala nos sorprendió de nuevo con un anuncio un tanto desconcertante…

Y… ¡Bum! Trials Of The Blood Dragon se hizo realidad. Si, cierto, no era lo que muchos esperábamos, una secuela de Blood Dragon como dios manda, pero al menos fue un ameno y puntilloso anuncio que descolocó a muchos viendo la conferencia de Ubisoft en esos momentos, un golpe de efecto, que si bien es acertado, mezclando las mecánicas de la saga Trials con la subsaga de Blood Dragon en buena forma, tiene sus pros y sus contras, que pasaremos a analizar ahora mismo.

 

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¡COMO UN TIPO VI, COLEGA!

 

¡Cómo no! Empecemos describiendo la parte jugable y de trasfondo de este juego. Trials Of The Blood Dragon es, en resumidas cuentas, un título de Trials con la ambientación retrofuturista ochentera característica de Far Cry 3: Blood Dragon. Argumentalmente, nos encontramos con una secuela directa del título de Far Cry, en un supuesto año 2019, donde en vez de poder controlar de nuevo al inestimable Rex Power Colt, esta vez controlaremos a sus hijos que tuvo con la doctora Darling, Roxanne “Roxy” Colt y Slayter “Slay” Colt, una chica y un chico adolescentes de 13-14 años que han sido convertidos en Cibercomandos Tipo VI para luchar en la cuarta guerra de Vietnam, muy duchos en el uso de vehículos y en enfrentarse a situaciones de alto riesgo, y también, igual de carismáticos y rudos como su padre. Muy majos ellos.

 

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Jugablemente, tendremos la friolera de 30 niveles o fases en las que, a medida que vayamos avanzando en el juego, manejaremos diferentes tipos de vehículos como motos, bicis, vagones mineros, vehículos militares blindados, y jetpacks o mochilas propulsoras.

 

 

Cada una de estas fases o niveles están divididas en etapas o “tracks” que iremos completando poco a poco hasta llegar al final, todas ellas con ambientaciones muy locas y dispares como templos malditos, entornos urbanos, interiores de complejos militares… e incluso niveles que suceden en medio del espacio, en la superficie del planeta Marte, en otras realidades o dimensiones paralelas, o el mismísimo Infierno (si, es una absoluta ida de cabeza, ya lo creo…), que son sinceramente, en lo visual, una absoluta delicia.

 

Podremos disparar mientras conducimos nuestras motos o bicis, como si fuera una película de persecuciones en estado puro, aunque esto nos añade la dificultad de estar atentos a los mandos de nuestro vehículo de forma constante para no matarnos en el proceso.

 

En algunas de las fases o niveles del juego, podremos utilizar un gancho para sostenernos en el aire y conseguir llegar a hacer saltos imposibles para llegar a pendientes o lugares altos sin partirnos la cabeza. Un modo ingenioso y entretenido dentro de la fórmula Trials de este título.

 

 

La dificultad en cada una de estas fases está más o menos bien definida, en el sentido de que al principio del juego tendremos las de menor dificultad, para luego, ir aumentando de forma gradual, sobretodo en las partes más propias de Trials, es decir, el uso o manejo de motos y bicis para superar obstáculos intrincados en el menor tiempo posible. Porque, aquí, tendremos unos fallos un tanto desquiciantes para el jugador cuando tratamos con el uso de otras mecánicas ajenas a la saga Trials.

 

 

Por ejemplo, tendremos muy de vez en cuando fases de acción y disparos a pie que se irán intercalando entre etapa y etapa de cada fase, que a priori sirven como un alivio o respiro después de las fases de Trials, pero luego veremos que no es así, ya que los controles de salto y plataformeo están realizados de forma atroz e inimaginablemente mal, quedándose en muchas ocasiones nuestro personaje atascado y sin poder avanzar, ya que también, las físicas en general de este videojuego son muy malas, dando sensación a veces de manejar a un “muñeco de trapo” en vez de a una persona montada en una moto o en una bici, o directamente saltando un risco o una plataforma con sus propias piernas. Lamentable.

 

 

Amen también de las fases con jetpacks en el espacio, que son abundantes, y un dolor de dedos constante y abrumador, porque están terriblemente mal implementadas dentro del juego (en serio, son insufribles). Estos aspectos dentro del apartado jugable del título, hacen que la dificultad del mismo aumente a niveles insanos, cansando y aburriendo más de una vez al jugador, no por el desafío que presenten, sino más por la imposibilidad de los controles que están tan mal realizados que no merece ni la pena seguir continuando la fase.

 

En parte, Ubisoft podría haber trabajado más en ofrecer unos controles más depurados y más sencillos en estas fases, una grave lacra dentro de este entretenida y desenfadada propuesta, que, no obstante, quitando esto, llega a divertirnos y a entretenernos lo suficiente en el resto de sus apartados como para no considerar Trials Of The Blood Dragon un buen videojuego. Sigamos.

 

PARTE HUMANO… PARTE MÁQUINA… ¡PERO TOTALMENTE CIBERCOMANDO!

 

No obstante, no todo es tan malo como parece. Además de tener unas fases típicas de Trials muy bien conseguidas (las fases de acción y de jetpacks, en serio, dejémoslas aparte en un rincón, que se pudran…), tenemos una trama muy bien realizada y agradable de jugar y desentrañar, contándonos la historia de los hijos de Rex y Darling, que mediante cinemáticas muy al estilo de las series de animación de los 80-90 con ese formato VHS distorsionado muy nostálgico y bien avenido para la ocasión, vamos sabiendo poco a poco las premisas y situaciones de un argumento propio de serie B de la época, en la que los malos son los que son, y el bien siempre es por el orgullo del patriotismo americano, siempre velando por la salvaguardia y la paz mundial ante todo. Personajes con un sentido del humor descomunal y raro a veces, y frases y clichés propios de este tipo de argumentos se dan la mano para traernos, sin duda, uno de los mejores apartados de este juego, y por el que merece la pena darle una oportunidad para probarlo.

Entre misión y misión, veremos a Roxy y Slay en su base de operaciones, repleta de pósters y armarios llenos de accesorios, armas y atuendos, donde tendremos las diferentes opciones a desbloquear a medida que vayamos avanzando en la trama, siendo por ejemplo los pósters que iremos consiguiendo un indicativo de las zonas o lugares donde se desarrollarán los 30 niveles o fases del juego, o incluso, los atuendos que consigamos en los armarios, que harán referencias a mil y una sagas de ficción cinematográfica o de otros videojuegos, francamente genial. También podremos jugar fases alternativas, que tendremos que desbloquear mediante la apertura de una caja fuerte con cinco llaves secretas, repartidas por algunos de los 30 niveles del juego; y podremos obtener cromos o pegatinas para completar un álbum mediante los logros, acrobacias y tiempos que vayamos consiguiendo con éxito. Todo esto ayuda a que exista una rejugabilidad enorme, sobretodo consiguiendo los cromos o las llaves secretas, que no son fáciles de obtener.

 

Sin duda, unas de las mejores partes del juego, son los niveles dedicados en homenaje al videojuego indie Hotline Miami, con guiños a toda la mitología y el trasfondo de este, llamada extraña por teléfono incluida

 

Muchos de los atuendos que consigamos en el juego hacen referencias a películas y otros videojuegos, como son las máscaras de animales que podemos ver en el videojuego indie, también de corte ochentero, Hotline Miami; las gafas y los gadgets de Lara Croft en los videojuegos clásicos de Tomb Raider; el sombrero fedora y el látigo de Indiana Jones; el casco del Jefe Maestro de la saga Halo… Y un montón de referencias más.

 

También podremos utilizar un radiocassette para escuchar los temas que componen la banda sonora del juego, compuesta por Power Glove, que es sinceramente, bestial, y un gran homenaje a la música ochentera electrónica, que tendremos que ir desbloqueando a medida que juguemos para poder reproducirlas. Un detalle genial.

 

 

En definitiva, si queréis que un juego como Trials Of The Blood Dragon os llegue y os satisfaga, sin duda es mediante su apartado artístico, sonoro, argumental, y en parte, jugable, obviando las fases que he mencionado anteriormente como “deficientes”. Visto así, podréis encontrar un título muy divertido, con toques de rejugabilidad muy buenos, en los que podremos desbloquear mil y un coleccionables que harán que nos recorramos una y otra vez de cabo a rabo todos los niveles para completar todo lo que nos puede ofrecer esta experiencia jugable.

 

MUCHO DRAGÓN MONO, PERO NINGUNO SOLO… LUCES DE NEÓN… LO PASARÉ BIEN

 

No podemos dejar este análisis/review sin hablar de su más que destacable banda sonora original, compuesta por los mismos que nos trajeron la banda sonora de Far Cry 3: Blood Dragon allá por 2013, el grupo australiano de música electrónica y rock retro, Power Glove. Este pedazo de soundtrack hace que cada una de las partes que compone Trials Of The Blood Dragon merezca la pena, con unos temas vibrantes y muy estimulantes de escuchar, que nos animarán en cada uno de los niveles del juego.

 

Aquí os dejo con algunos de mis favoritos dentro de esta banda sonora, ¡que espero que con ganas y con alma ochentera los disfrutéis!

Y como habíamos mencionado antes en cuanto a las referencias presentes en el juego, también las podremos encontrar dentro de esta banda sonora. Homenajes y claras reminiscencias a temas característicos de otros juegos, en forma de remixes o versiones, como este tema de final de fase que nos recuerda un poco al tema principal de la saga de juegos de lucha Mortal Kombat, de una forma un tanto peculiar…

Y este último, que es un remix hecho por Power Glove de uno de los temas más característicos de Carpenter Brut dentro de Hotline Miami 2, “Roller Mobster“, dándole su toque personal. Para los que hayan jugado a este grandísimo título indie de Dennaton Games, sabrán que es uno de los mejores temas que hay en su banda sonora, que también, os recomiendo que escuchéis si queréis impregnaros de esa esencia ochentera y discotequera de antaño…

CONCLUSIÓN

 

Trials Of The Blood Dragon… ¿Qué decir más de este juego? Es una propuesta jugable entretenida, que los más fans de todo lo relacionado con los años 80 disfrutarán con creces, con unos apartados artístico y sonoro muy buenos, acompañando una banda sonora de escándalo, y un buen “feeling” y un carisma con los personajes dentro de la trama increíbles.

 

Sin embargo… esta no es la secuela de Blood Dragon que habíamos pedido. Aún teniendo un apartado jugable decente en las partes de Trials, se notan ciertas carencias en cuanto a manejo de controles en determinadas fases ajenas a este tipo de juego, como las de acción y disparos a pie y las de jetpacks (sobretodo estas últimas) y se pierde cohesión en cuanto a dificultad debido a estas, pudiendo abrumar y desesperar a más de un jugador a la hora de continuar. No es cuestión de que haya una dificultad desafiante, como en muchos otros juegos, sino que aquí esta dificultad viene dada por la implementación de unos controles imprecisos y poco amigables para el jugador.

 

Dicho todo esto, recomiendo este juego a todos aquellos que quieran un respiro agradable disfrutando de nuevo de la majestuosidad y la poca seriedad que había en los años 80, partiéndose de risa con las situaciones más hilarantes y desenfadadas que se pueden ver hoy en día en la industria.

 

¡Nos vemos! Seguid a Game On para conocer e informaros sobre las noticias y la actualidad del mundo de los videojuegos.

 

7.0

Pros

  • Una experiencia Trials refrescante y entretenida de jugar, con la genial y psicodélica ambientación ochentera iniciada en Far Cry 3 Blood Dragon, con múltiples referencias y guiños hilarantes.
  • La historia del juego presenta una premisa similar a Far Cry 3 Blood Dragon, siendo una secuela argumental con personajes carismáticos, chistes salidos de tono, frases y clichés del cine de acción y la animación de los años 80. Muy disfrutable.
  • Una banda sonora de infarto, repitiendo de nuevo el grupo Power Glove con sus composiciones de rock y música electrónica retro. El mejor apartado del juego.

Contras

  • Las fases o niveles centradas en mecánicas diferentes a las de Trials (fases de acción, uso de jetpacks o mochilas propulsoras...) son aburridas y muy complicadas de superar debido al deficiente manejo de controles que presentan.
  • El juego en general, presenta unas físicas un poco toscas, de "muñeco de trapo", que en su ejecución no resultan muy acertadas de forma visual y jugable.
  • Hay opciones online, que simplemente son meros elementos accesorios que no aportan nada al juego.
Author Luis Urueña
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Categories Review
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