¡Hola, muy buenas gameoneros! Volvemos una semana más con una review de un videojuego desarrollado por el estudio sueco DICE (creadores de entre otras cosas, de Star Wars: Battlefront y algunas de las entregas más recientes de la saga Battlefield) y respaldado por Electronic Arts, que fue lanzado hace un mes, junio de 2016, en varias plataformas. Se trata de Mirror’s Edge Catalyst, la secuela de uno de los sleepers o juegos desapercibidos que consiguieron un público de culto allá por 2008 durante la pasada generación, caracterizado principalmente como un juego de parkour, saltos y plataformas en perspectiva en primera persona, donde controlaremos las acciones de una corredora llamada Faith, siendo nuestro objetivo huir y escapar de lo que se nos avecine… ¡Hablemos pues, sobre lo que nos puede ofrecer este título!

AL FILO DEL ESPEJO

Para aquellos que no saben nada de lo que estamos reseñando, vamos a hablar sobre Mirror’s Edge, la primera entrega, poniéndonos en situación de forma inmediata, y así saber un poco más de los entresijos que podamos encontrarnos a la hora de analizar Catalyst.

Este fue sin duda el primer título de DICE con identidad propia después de desarrollar algunos de los más exitosos juegos de Battlefield, como 1942, Vietnam, 2142 y el primer Bad Company. Nos situamos en una ciudad ficticia de corte futurista y vanguardista, la ciudad de Glass, habitada por una sociedad distópica conformista en la cual la comunicación está fuertemente controlada por un régimen dictatorial, el Conglomerado, por lo que una red de corredores o runners (una especie de mensajeros mercenarios de diversa índole), entre ellos el personaje principal, Faith, transmiten mensajes mientras eluden la vigilancia de las instituciones gubernamentales. Aquí, el jugador guía a Faith a través de techos de edificios, paredes, conductos de ventilación y otros escenarios urbanos, superando los obstáculos usando movimientos inspirados en el parkour, con el objetivo de esquivar a las autoridades y los miembros armados del Conglomerado para llegar a entregar los encargos que vayamos obteniendo con éxito.

Mirror’s Edge fue ante todo una sorpresa en ambos sentidos, positiva y negativa. Positiva, ya que nos presentaba una propuesta muy original en su momento, siendo un videojuego en primera persona centrado en mecánicas de plataformas y saltos de vértigo, con un motor gráfico, Unreal Engine 3, muy detallado, colorido y con sensaciones realistas, en el que la acción era un elemento accesorio y secundario, donde primaban más los golpes y el uso de armas de forma puntual para evadir o evitar conflictos, en vez de generarlos como en cualquier shooter o juego de disparos que se precie.

Pero, francamente, al menos en cuanto a otros aspectos, también fue una sorpresa negativa por parte de DICE y EA, ya que cuando se lanzó este videojuego mucha gente no le prestó demasiada atención debido a las mecánicas y la trama que traía, que no conseguían conectar de forma suficiente y satisfactoria con sus personajes y situaciones. No obstante, al cabo de los años, no se impediría que este juego se convirtiese en un título de culto, obteniendo fans incondicionales que esperarían con creces una secuela mejorando y llevando al extremo todo lo bello y bien ejecutado en sus mecánicas que pudo verse en la primera parte. La verdad, como redactor de este artículo, debo decir que Mirror’s Edge fue un título que me dejó impacto y huella, con un apartado visual y jugable muy atractivo y refrescante, y con una trama, que aún no siendo muy brillante, al menos representaba bien el carisma de Faith, nuestra protagonista, haciendo que sea un personaje interesante como pocos.

Quedando todo esto dicho, ¿podremos ver Mirror’s Edge Catalyst como algo que supere a esta propuesta jugable tan buena como pocas? En caso afirmativo o negativo (o ambos, que puede ser…), quedaros y seguid leyendo a partir de estas líneas para conocer mi opinión al respecto. ¡Vamos allá!

NUNCA HAY QUE PERDER LA FE

Mirror’s Edge Catalyst, como bien se puede ver, presenta una mejora bastante notable en ciertos aspectos de la jugabilidad desde el anterior título. Tenemos a nuestra disposición un sistema de parkour con opciones de saltos, agarres, balanceos y formas de correr e impulsarse mejorados y pulidos, dándonos una sensación de fluidez constante a la hora de movernos por los diferentes entornos y escenarios, que ahora han sido ampliados a un mundo abierto en el que podremos deambular a nuestras anchas sin problemas, quitando esa limitación y linealidad que tenía el anterior título de 2008. En estos dos apartados, sin lugar a dudas, era donde más se radicaba en expectativas para Catalyst, y la verdad es que no han decepcionado para nada. Un buen par de puntos a favor.

También se ha incluido un sistema de mejoras o puntos de habilidad, muy útil, que podremos desbloquear mediante las misiones principales y secundarias del juego para añadir más movimientos y trucos en la manga de nuestra heroína Faith, por ejemplo, el poder usar un gancho para agarrarnos a superficies lejanas, aprender a realizar aterrizajes más suaves con volteretas y entradas en cuclillas, o el uso de un “escudo” de reflejos con el que podremos esquivar balas que generaremos si corremos de forma constante hacia adelante. Un toque de progresión añadido a una fórmula de parkour que ya de por así funcionaba a las mil maravillas, y también de rejugabilidad, haciendo más fuerte a nuestra protagonista, sin problemas. Recalcar también el detalle y la puesta en escena del mapa de la ciudad, con múltiples elementos y localizaciones a visitar a lo largo de las misiones del juego. 

Pero, después de tanta mejora descrita, hay algo en Catalyst donde la fórmula falla inevitablemente (no necesariamente significando algo malo, ojo…). Tenemos también añadidos al sistema de combate, que nos facilitan las peleas con los enemigos… y sinceramente, esto deja un sabor agridulce. Como se ha dicho antes, Mirror’s Edge se caracterizaba por diferenciarse de otros títulos en primera persona por ser un juego de plataformas y saltos sin más pretensiones que las de huir y seguir avanzando de forma efectiva por los niveles, donde, si, tenemos un sistema de combate, pero limitado en cuanto a situaciones. Es decir, en el juego original teníamos que huir lo máximo posible sin que los guardias nos pillasen, aunque en determinados casos, no había más remedio que pelear o disparar, dando un dinamismo y una fluidez enorme al jugador al ponerse a los mandos de este juego.

Pero aquí, en Catalyst, se ha potenciado este aspecto de forma errónea, dando en la mayoría de misiones más énfasis al combate que al propio parkour, quitando y lastrando ese dinamismo del que se podía presumir en el anterior juego. Esto no es que sea necesariamente algo malo, en cierto modo el combate se beneficia de estas mejoras de manera solvente y muy entretenida, pero si que hace que la fórmula se resienta un poco, aunque no lo suficiente como para que los demás apartados queden opacados.

Argumentalmente, también tenemos algunos resquicios. Catalyst es vendido como un reinicio o segunda iteración de la franquicia de DICE, pero en realidad, la historia se centra en una precuela argumental de lo visto en el primer juego, con una Faith más joven e imprudente, que es dada a cometer errores en múltiples puntos de forma emocional y poco racionales, algunos que casi la llevan a la muerte. Esto es algo normal, ya que vemos los orígenes de esta corredora, con un contraste de fondo con la Faith que veremos más adelante de forma cronológica en los acontecimientos de la primera entrega. Algo que resulta brillante y bien hilado.

Donde residen los resquicios es con el primer Mirror’s Edge, ya que la Faith original presentaba una experiencia y una determinación a la hora de realizar los saltos y el parkour de una forma casi milimétrica y eficiente, pero a cambio tenía una debilidad en el combate más palpable, y más acorde con la jugabilidad, ya que se nos instaba a correr, huir y no hacernos más preguntas. Sin embargo, esta nueva Faith, más joven y por tanto, menos experta que la original, tiene más formas de combatir, aguantar y salir airosa de situaciones, que en la primera entrega no podríamos ni imaginar salir vivos.

Esto hace que, comparando argumentalmente, esta sea una precuela un poco incipiente, que no explica en realidad el por qué de Faith de pasar de una gran fuerza y aguante en el combate a una debilidad casi abrumadora. Aparte, también tenemos tenemos tecnología más avanzada (aparecen drones y pantallas por todos los sitios de la ciudad, por ejemplo) que en el original, cuando se supone que Catalyst ocurre temporalmente antes que el juego original de 2008. Son dudas que dejan un poco en vilo, la verdad. En cuanto al resto de personajes, pasa algo parecido que con el primer juego, que no tenemos un carisma revelador e importante por su parte. Aunque, dejando esto de lado, no quita que si que haya ciertos personajes que tengan un desarrollo acorde e interesante de seguir, como es el de la propia Faith, o Icarus, el compañero corredor de esta.

¡BUSCA EL COLOR ROJO!

Donde reluce realmente el juego es en su apartado gráfico, como habéis podido ver en las imágenes que se han ido mostrando a lo largo del artículo. ¡Y que maravilla de apartado, la verdad sea dicha! Haciendo gala del potente y detallado motor gráfico Frostbite 3, marca de la casa DICE en la mayor parte de sus juegos, tenemos un modelado de personajes y una texturización de un nivel de detalle y definición asombrosas, con una calidad tremenda y excelsa que aumenta el realismo que ya poseía el primer juego con el Unreal Engine 3 y el motor de físicas PhysX de Nvidia, que hacían que fuese una delicia el ver correr este juego en PC. En esta segunda entrega no es para menos, la iluminación de los escenarios y la disposición de las gigantescas y vanguardistas estructuras que componen la ciudad de Glass, es sublime. Mi más sincera enhorabuena a DICE y a Electronic Arts por el gran uso de Frostbite en este juego. Es increíble. Me pregunto si esto visto en Realidad Virtual sería también algo bueno de experimentar…

Aunque, también hay que matizar un pequeño error que ocurre muy de vez en cuando, el fallo de carga de texturas de los personajes o “popping”, que en ciertas cinemáticas hechas con el propio motor del juego podemos ver en la ropa de ciertos personajes mientras nos hablan. Bueno, es un error sin mera importancia, pero que sin duda, para terminar de hablar de este apartado, no podía dejarlo pasar. Esto no cambia el hecho de que es increíble lo que han conseguido a nivel gráfico en este juego.

Como siempre, os dejo un vídeo con la comparativa de las diferentes versiones que podemos tener de Mirror’s Edge Catalyst, para que vosotros juzguéis por vuestra cuenta la calidad descrita de este apartado en este artículo:

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO

Hay que hablar también, aunque en menor medida, de la banda sonora. Es cierto que cualquiera de los dos juegos de Mirror’s Edge no es que tenga una música que resalte en demasía, pero si que podemos ver que ambientalmente cumplen con su cometido, situándonos en el contexto de la ciudad en la que se desarrollan los acontecimientos, con ese toque tecnológico, moderno y cuasi-futurista con temas electrónicos en su mayoría y de piano suaves, delicados y de un tono tranquilo y apacible. Os dejo aquí con una muestra de varios de los temas que componen la banda sonora, tanto de Mirror’s Edge como de Catalyst. Veréis como se notan esos efectos que describo.

Hay un caso peculiar con este videojuego, y que también tenemos una notable y más que excelente colaboración oficial musical por parte de un grupo de artistas escoceses conocido de música electrónica y rock indieChvrches, con el genial tema “Warning Call”, algo parecido a lo que pudimos ver en el primer Mirror’s Edge con el tema de Lisa Miskovsky, “Still Alive”, un tema muy emotivo y vibrante, que cerraba los créditos de este maravilloso título de DICE. Ambos temas son grandes para el recuerdo.

CONCLUSIÓN

Aunque parezca todo lo contrario después de ver algunas de las reflexiones y comentarios dados en este análisis, tenemos una gran secuela entre manos. Mirror’s Edge Catalyst se alza como un juego acorde a los tiempos que corren, que al igual que el juego original de 2008, apuesta fuerte por el uso del parkour y los saltos de una forma dinámica y muy entretenida, con muchas posibilidades, añadiéndose mejoras y una gran libertad en forma de un mapeado de mundo abierto urbano muy detallado y bellísimo gráficamente, y lleno de misiones y encargos a realizar poniéndonos en la piel de nuestra querida y reconocida corredora Faith.

Sin embargo, presenta algunos fallos que lastran en cierto modo la jugabilidad, por ejemplo, el uso excesivo de mecánicas de combate en la mayoría de misiones, fallos en cuanto al argumento dentro del juego, con personajes poco o nada carismáticos en muchos casos, y en cierto modo en el apartado gráfico con algunos fallos muy puntuales en la carga de texturas con los personajes.

Pero, como siempre se suele decir, cada uno tendrá sus propias conclusiones. Terminamos diciendo que esta entrega es muy recomendable para aquellos que disfrutasen del primer juego (yo, redactor de este artículo, entre ellos, claramente…), que seguramente serán los que más se sientan recompensados al ponerse a las manos de este Catalyst. Para el resto de jugadores, simplemente decir que es un título de plataformas con ciertas carencias, aunque muy gratificante y satisfactorio de jugar, con un apartado gráfico excelente, y que presenta mecánicas diferentes con respecto a otros títulos de esta generación. La verdad, en definitiva es un juego que para los que busquen experiencias distintas a las habituales en la industria es muy recomendable.  ¡No dudéis en buscar el color rojo! ¡Faith siempre estará entre nosotros!

¡Nos vemos! Seguid a Game On para conocer e informaros sobre la actualidad y las noticias del mundo de los videojuegos.

8.2

Pros

  • Un título, que al igual que el original de 2008, presenta un fuerte componente de mecánicas de parkour y plataformas muy dinámico y fluido. Sin duda, una absoluta delicia.
  • Cuenta con un apartado gráfico, mediante el uso del motor Frostbite 3, muy detallado y espectacular, con unos modelados y unas texturas realistas y bellos visualmente.
  • El añadido de un sistema de mejoras y puntos de habilidad, así como la gestión del mapeado de la ciudad en forma de mundo abierto son dos puntos muy notables para este juego.
  • La banda sonora, aún no siendo nada impactante, es efectista y crea ambiente dentro del juego.

Contras

  • Hay un excesivo énfasis en el uso de mecánicas de combate en la mayoría de misiones dentro de la historia del juego, lastrando un poco el dinamismo y la fluidez de los segmentos de parkour.
  • En cuanto a trama, hay partes que no son coherentes con respecto a lo visto anteriormente en el primer Mirror's Edge. También se nota la falta de carisma de muchos de los personajes.
  • Hay presencia de errores de carga de texturas o "popping" en ciertos puntos del juego (ropa o pelo de los personajes por ejemplo).
Author Luis Urueña
Published
Categories Review
Views 250

Comments

No Comments

Suscríbete al blog

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Categorías