¡Hola, muy buenas gameoneros! En este caluroso y refrescante día de verano venimos con un regalo muy especial en forma de una review doble. ¿Cómo? ¿Qué clase de brujería se acaba de hacer?… y preguntas del estilo os estaréis haciendo ahora mismo. Calma, tranquilidad inmediata, por favor. No nos hemos vuelto locos… aún.

 

Hoy os traemos, no sólo el análisis de un juego indie muy popular y querido por muchos fans dentro de la comunidad de jugadores, sino también el análisis de su secuela, debido a que por razones de continuidad en base a lo que nos presentan estos dos títulos de los que estamos hablando, es justo y obligatoriamente necesario dedicarles un análisis completo y conjunto como un solo videojuego único, ya que para sus ilustres creadores, Dennaton Games, en cuanto a trama y jugabilidad, fueron concebidos de esta forma y no otra.

 

Hablamos de los años 80… luces de neón, psicodelia, sangre, asesinatos, mafias, drogas y corrupción venidas de Rusia y otros lugares del mundo, máscaras con instinto y aspecto visceral y animal, y llamadas telefónicas misteriosas a altas horas de la madrugada… Hablamos, por supuesto, de Hotline Miami y su más que letal e impactante legado en el mundillo indie de los videojuegos.

 

 

¡Sin pensarlo dos veces, vamos a realizar y compartir esta review tan especial como ninguna otra! Será un placer para mi como redactor y espero que para vosotros, lectores.

 

¿TE GUSTA HERIR A OTRA GENTE?

 

Comencemos a relatar desde el principio toda esta odisea de muerte y destrucción.

 

 

Hotline Miami (2012) comienza con un tipo normal, sin nombre alguno. Es curioso, ya que la comunidad le puso su nombre después de jugarlo, Jacket, en honor a su chaqueta con la “B” inscrita tan característica. Y es aún mejor, que los propios creadores del juego, el músico Dennis Wedin y el programador Jonathan Soderström, lo adoptaron como su nombre oficial. 

 

Este tipo recibe en sueños la visita de tres figuras cubiertas con máscaras de animales, haciéndole 3 crípticas preguntas (preguntas que se responderán a lo largo de nuestra partida…):

 

 

Con un misterio y una duda palpables, Jacket se despierta en su apartamento el 3 de abril de 1989. Al poco, recibe un mensaje en su contestador automático sobre una supuesta entrega de galletas a su casa, y encuentra un paquete en su puerta el cual contiene una máscara de animal (un gallo) y las instrucciones para robar, y luego entregar un maletín a una dirección. Las instrucciones le animan a asesinar a los delincuentes o mafiosos rusos que tienen la caja, aunque Jacket no tiene pinta de ser un hombre violento que se deje llevar por simples instrucciones misteriosas de un contestador telefónico… ¿O no? ¿Te gusta herir a otra gente?

 

Después de entregar el maletín, es atacado por un hombre sin hogar. Después de matarlo, se quita la máscara y vomita. Su primera muerte se ha producido…

 

Jacket sigue recibiendo más mensajes de voz misteriosos, cada uno de los cuales es el escenario de un nuevo nivel.

 

A raíz de un mensaje de voz se dirige al lugar de un productor de cine, Jacket rescata a una chica drogada que estaba siendo abusada sexualmente y la lleva a su casa. Con el tiempo, comienza una relación con la mujer, sin dejar de asesinar a mafiosos, a petición de los mensajes de voz…

 

 

 

Y… paro de contar. Creo que os podréis hacer una idea de por donde van los tiros. Hotline Miami nos relata una historia con muy pocos detalles en un principio, y que se cuenta en forma de un bucle preciso y predefinido (apartamento-llamada-misión y vuelta a empezar). Sin embargo, lo curioso y donde radica la genialidad de este título es en cómo, sin darnos cuenta, al igual que nuestro protagonista, nos vamos adentrando en una espiral de violencia cada vez más desmedida, sin saber cómo, ni porque lo hacemos, pero inexplicablemente seguimos haciéndolo, quizás por que nos divierteQuizás ese sea el mensaje que nos quieren dar. Me explico.

 

 

Dennis Wedin y Jonathan Soderström nos invitan a jugar a un experimento para ver como nosotros, siendo en principio personas contrarias a la violencia, cometemos errores y caemos en nuestro instinto más primitivo sin darnos cuenta, y que encima, para colmo, nos entretiene y nos satisface como jugadores. Un tira y afloja que a lo largo del juego, iremos perfilando para conseguir más y más, hasta obtener nuestra sed saciada, eso si, aludiendo siempre a que nuestros actos son los que son y nunca dejaremos nuestro lado animal.

Lo importante es que en Hotline Miami inteligentemente se alude a la violencia, no de una forma gloriosa y normalizada como algo único que en muchos otros juegos se hace ver (por ejemplo, en Call Of Duty…), sino de forma visual, con sangre, y movimientos violentos expuestos de forma directa, ayudando a que el jugador se sienta incómodo inconscientemente dentro de un límite a la hora de jugar, aunque siempre atraído por el carisma de la historia que se nos va contando poco a poco.

 

 

Este es un juego dividido en varios capítulos, que se subdividen en un cierto número de fases. Al comienzo del capítulo se le pide al jugador (Jacket) que seleccione una máscara de animal, la cual ofrece ventajas y desventajas (algunas permiten dar patadas a puertas, tener más potencia al pelear con puños, más munición…).

En cada fase, el jugador se debe desplazar por un nivel visto desde una perspectiva cenital, y su objetivo suele ser matar a todos los oponentes. Ocasionalmente también se debe derrotar a un jefe al final del capítulo o buscar elementos clave a medida que se explora, pero la mayoría de los niveles son fieles al objetivo mencionado anteriormente.

Asimismo el jugador tiene acceso a una amplia variedad de armas para combate cuerpo a cuerpo y armas a distancia, los cuales serán necesarias para conseguir los desafíos a medida que avanza ya sea mediante tácticas sigilosas o a través del uso de la fuerza bruta.

 

 

Y es que en general, los dos juegos se basan en la estrategia más que en atacar directamente, ya que tendremos múltiples formas de superar los niveles, según nuestra habilidad como jugador.

A menudo, las tácticas sigilosas serán la única mejor opción, y tendremos que medir nuestras acciones a medida que avanzamos, ya que cada vez se nos irán complicando las situaciones con nuevas configuraciones de escenario (puertas, ventanas acristaladas, pasillos estrechos…) o nuevos tipos de enemigos más duros (jefes mafiosos, perros de caza, agentes especiales…).

En definitiva, tenemos un apartado jugable lo suficientemente profundo y bien construido como para mantenernos enganchados durante un buen rato, os lo aseguro.

Esto, añadido a una historia muy bien hilada e interesante (en ambos títulos), con grandes tramas y giros de guión de por medio con un telón de fondo muy bien recreado en la Miami conflictiva de finales de los 80, hará las delicias de los jugadores.

 

 

En Hotline Miami 2. Wrong Number (2015), la historia continúa contándonos tanto hechos del pasado de Jacket como del presente, tras los acontecimientos del primer juego, siendo encarcelado por haber eliminado a toda la mafia rusa por influencia de un grupo de justicieros patrióticos conocidos como 50 Blessings. Sin hacer spoilers, diré que merece la pena y mucho el poder jugar los dos juegos de seguido, para así poder enlazar las dos historias, muy interesantes.

 

Toda novedad radica en que tendremos no sólo un personaje a controlar, sino que tendremos la friolera de 13 personajes controlables, cada uno con diferentes mecánicas y tramas a seguir. Entre ellos, los más destacables, sin lugar a dudas son los Fans, un grupo de justicieros enmascarados que quieren volver a recrear las matanzas de su ídolo “Jacket”.

El grupo se compone de Tony (un tipo con máscara de tigre y que sólo puede atacar con puños), Mark (lleva una máscara de oso pardo y puede utilizar dos ametralladoras duales en pasillos estrechos), los hermanos Alex y Ash (llevan máscaras de cisne, uno llevando motosierra y el otro un arma de disparo, teniendo el jugador que controlarlos a la vez), y Corey (lleva una máscara de zebra y puede esquivar balas rodando por el escenario).

Son personajes muy carismáticos, y que controlaremos durante la mitad del juego, pudiendo elegir entre misión y misión a quién llevar de entre ellos, cambiando la jugabilidad de forma palpable y muy entretenida.

 

 

 

Luego tendremos, entre otros personajes, a Manny Pardo, un detective privado que investiga las matanzas que hay por Miami, o a el Soldado o a Jake, personajes muy carismáticos que ya aparecían en el primer Hotline Miami, con nuevas armas y formas de luchar, algunas muy cómicas y geniales a la hora de manejar al personaje (por ejemplo, una de las máscaras de Jake permite llevar unos nunckakos y hacer piruetas en el aire de forma muy graciosa de ver, viendo como es Jake físicamente…)

 

 

 

La estructura de los niveles sigue una estela similar a la primera entrega, sólo que aquí tendremos un nivel de dificultad añadido que desbloquearemos al pasarnos por primera vez el juego. Los niveles son más largos y variados, y presentan muchas configuraciones distintas, aunque, como veremos en el siguiente apartado a continuación, presentan algunos errores en su ejecución con respecto al primer juego. Amen también de los desbloqueos de fases secretas y máscaras nuevas, que iremos obteniendo si conseguimos ciertos objetivos en las misiones.

 

No obstante, en cuanto a intensidad, gana más su primera parte que esta segunda, aunque tampoco desmerece nada. Hotline Miami 2: Wrong Number es una secuela digna, como pocas que hay en la industria, sobretodo viniendo del sector indie, donde la calidad se mide más muchas veces que con los triples A.

 

En definitiva, si tenéis curiosidad por saciar vuestra sed de violencia y empaparos con una buena dosis de estilo ochentero tanto jugable como ambientalmente, sin duda, Hotline Miami y su secuela son vuestros juegos.

 

DESEOS DE MUERTE

 

Seamos sinceros. Seguramente, la primera vez que alguien haya oído hablar de este juego, se le habrá pasado este pensamiento por la cabeza: “¿Cómo narices es posible que un juego indie como este, de una forma tan simple y directa en gráficos, pueda llegar a transmitir tanto? ¡Si son sólo píxeles por el amor de Dios!”

Y… sí, no es un pensamiento del todo equivocado. Mucha gente juzga más por la portada que por el contenido (los llamados “Graphic Whores”…) , y no lo niego, aquí servidor al principio pensaba lo mismo al encararme con estos dos títulos de Dennaton Games. Exactamente, además, con el mismo pensamiento auto-impuesto de arriba. El caso es que, al jugar y exprimir al máximo todo lo que ofrecían, cambie radicalmente de opinión.

El apartado técnico, es verdad, a simple vista, parece no muy trabajado. Píxeles muy coloridos con poca definición dibujan las facciones y las siluetas de los personajes del juego, y sutiles cambios de tono y movimiento en las letras simulan los efectos de animación en ciertos momentos. No obstante, a la hora de jugar en profundidad, es algo que acaba siendo, aunque parezca lo contrario, efectivo, y muy logrado para lo que se quiere transmitir. No hay más que ver muchas de las escenas del juego para comprobarlo, en las que muchas veces, se llama la atención del jugador de una forma poco usual y muy clara (sobretodo al final de cada uno de los dos juegos… Me niego a revelar spoilers… sólo esperad a que terminen los créditos finales…).

Y es que Hotline Miami 1 y 2 son juegos que quieren captar la atención del jugador por medio de lo visual y el impacto sonoro. Esto quiere decir, que no es a través de bellos gráficos y animaciones hiperrealistas como en muchas otras producciones, sino que en un conjunto casi perfecto, se dan la mano la música y el diseño y el color de los escenarios para trastocarnos lo máximo posible y sentirnos inmersos dentro del mundo de juego. Es una sinergia dada de forma excelente, y es por ello por lo que el contenido del juego se hace increíblemente atractivo.

Justamente, en cualquiera de los dos juegos el diseño de escenarios es el punto fuerte y destacable dentro del apartado técnico. Casas fortificadas, pisos con miles de puertas y pasillos estrechos por donde realizar nuestras estrategias de muerte, playas costeras, mansiones lujosas, estaciones de metro… un largo etcétera de lugares y sitios con diferentes configuraciones y patrones por los que nosotros, como justicieros empedernidos, deberemos recorrer para masacrar y acabar con todo aquello que se nos ponga por delante. Algo que es muy trabajado y que merece la pena reseñar, porque es donde reside la profundidad y el verdadero valor técnico de estos juegos.

Es cierto que en Hotline Miami 2: Wrong Number, el diseño de escenarios no sea de mucho agrado. En esta secuela, se hizo mucho énfasis en la existencia de niveles con grandes pasillos y de largo recorrido, en los que muchas veces, no podíamos ver a los enemigos que nos disparasen, frustrando muchas veces al jugador sin saber de donde provenía tal/cual disparo o enemigo a atacarnos. Esto, no se puede negar, también pasaba en el primer juego, pero era en algunos de los últimos niveles, y era más para añadir dificultad al jugador, y que no pudiese controlar todo el tiempo el campo de visión de forma excesiva. Aún así, no está de más comentarlo como uno de los errores más acuciantes de Hotline Miami 2, más que del primero.

Por lo demás, en cuanto a gráficos, es lo que podéis ver en las imágenes. Píxeles. Simples y llanos píxeles. Aunque, como digo, muy efectistas y bien avenidos para lo que los dos títulos quieren transmitir en su jugabilidad y en su trama. Algo que muy pocos pueden conseguir, la verdad sea dicha…

 

AMÉRICA ES UNA CANCIÓN QUE DEBE SONAR UNIDA

Una cosa está bien clara a la hora de hablar de estas dos obras ochenteras de Dennaton Games: Hotline Miami 1 y 2 no serían lo mismo sin su pedazo de maquinaria sonora y ambiental motivadora que los envuelve, su banda sonora. Dennis Wedin y Jonathan Soderstrom han hecho lo imposible, conseguir que temas musicales de artistas dentro del género electrónico y rock retro Synthwave como Perturbator, M.O.O.N. , Carpenter Brut, Scattle… entre otros, impregnen un carisma y una ola de sensaciones que permitan que el juego tome una identidad propia. Este sin duda es el apartado que más cariño y consideración tiene dentro de la comunidad de jugadores, y que ha hecho que Hotline Miami 1 y 2 sean juegos difíciles de evitar que entren en nuestras mentes y corazones de manera intensa. 

Esto último queda demostrado a continuación con algunos de los temas o tracks que muchos de estos artistas retro han prestado para ambas bandas sonoras, que aquí dividiremos en cada uno de los dos títulos, ya que aunque parezca mentira, aún siendo de corte similar, son diferentes en cuanto a transmisión de sensaciones, guardando un sentido que se entrelaza con la jugabilidad y el diseño de los niveles de ambos juegos. Analizaremos los más importantes uno a uno.

Vamos, sin más, con los temas del primer título:

El tema, sin duda, más representativo del primer Hotline Miami es este “Hydrogen” del artista electrónico M.O.O.N., que nos traslada a un momento de violencia desmedida a punto de ser desatada en cuestión de minutos. Esto se transmite mediante una melodía atrayente y rítmica que va haciéndose más ruidosa y sonora, in crescendo, representando sutilmente un subidón de adrenalina que estuviese invadiendo el cuerpo del protagonista a la hora de enfrentarse a los matones o mafiosos rusos que se encuentra por el camino. Esto es lo que hace que Hotline Miami sea tan representativo dentro del mundo indie, utilizando otros medios para ensalzar sus virtudes, que no son pocas. Con “Hydrogen”, esto queda en evidencia, como podéis escuchar:

El Huervo, con su tema “Daisuke“, nos transmite todo lo contrario, una sensación de tranquilidad y actitud acogedora, con acordes de guitarra y notas de piano suave con un toque liviano, calmado, casi onírico. Esta melodía está muy bien colocada dentro del juego, en los momentos entre niveles, cuando Jacket transita por videoclubs, bares o pizzerías a las tantas de la madrugada. Sublime:

 

El artista californiano Scattle, con “Knock Knock” nos da sensaciones algo parecidas a las del “Hydrogen” de M.O.O.N. , sólo que aquí en vez de traernos un subidón de adrenalina que hace que nos entre el frenetismo más absoluto a la hora de pegarnos con nuestros enemigos, nos trae una oleada de firmeza y determinación, como si ya hubiésemos estallado hace un buen tiempo de rabia y contengamos nuestros instintos asesinos para que nuestro objetivo se cumpla a la perfección. Y como no podría ser de otra forma, encaja en el momento en el que escuchamos este tema por primera vez, viéndose a un Jacket más curtido y más enfocado en la venganza y el fin de todo este bucle de asesinatos dado en el primer título.  

 

 

Silver Lights“, de Coconuts, nos transporta de inmediato a la psique de nuestro protagonista, Jacket. Con unos riffs de guitarra eléctrica distorsionada, esta canción nos induce a pensar y desentramar su locura, sus pensamientos perturbadores de muerte y heridas hacia otras personas, sus dudas más profundas y desmedidas hacia todo lo que le acontece en el aquí y el ahora… Todo ello, como siempre bien colocado en el intrincado engranaje que componen los niveles de este juego, en las fases donde tres figuras enmascaradas comienzan a hacerle preguntas sobre él mismo y su persona, tan dilatada y desfigurada como este track. Escuchad, para que podáis experimentarlo:

El genial tema de Jasper Byrne, llamado casualmente “Miami“, reproducido siempre en la pantalla de puntuaciones tras cada nivel, dándonos una sensación de victoria y alegría (algo merecida en muchos niveles por su dificultad), con vibraciones de corte ochentero electrónico, que a veces, dan ganas hasta de bailarlos y sentir su ritmo.

“Deep Cover”, de Sun Araw, nos transporta ese toque de cotidianidad de la vida de Jacket, dejándose a escuchar en los momentos en los que podemos transitar por su “base de operaciones” particular: su propio apartamento, antes de que la masacre de cada misión vuelva a producirse ante nuestros ojos y acciones de nuestros mandos.

Por último, uno de los temas más destacables, no por transmitir sentimientos o sensaciones concretas, sino más bien por inducirnos en el ambiente de la Miami de finales de los 80. Perturbator, con “Miami Disco” simplemente nos evoca a las noches de discoteca, bailes y bebidas, a esa sensación tan nostálgica y a veces melancólica que nos trae el pasado.

La banda sonora de esta secuela argumental se presenta ante nosotros en el tercer nivel con un tema movido y lleno de ritmo de Magna, “Divide”. Este track es un homólogo en sensaciones al del “Hydrogen” de M.O.O.N. en la primera entrega, centrándose esta vez en la figura de Jake, un miembro dentro de la organización 50 Blessings con un alto sentido racista y de brutalidad incontenible contra los enemigos de su amada E.E.U.U., un caldo de cultivo de carácter y rabia muy ideal para este track, que poco a poco nos va induciendo en la adrenalina de la violencia desmedida que caracteriza este videojuego.

El momento de calma y de recreación nos llega en cada pantalla de puntuaciones con este tema de M.O.O.N., “Dust”. Sin duda, es uno de los temas que mejor definen el tono de esta secuela, con una melodía electrónica retro que invita a recogernos y sentarnos frente a una playa recóndita y ver el horizonte. Un momento de tranquilidad que viene bien tras saborear la victoria.

Sin embargo, el tema más característico de este Hotline Miami 2: Wrong Number (tanto, que cómo se pudo ver en Trials Of The Blood Dragon, se le dedicó un homenaje dentro de su banda sonora…) , es claramente este: “Roller Mobster”, de uno de los artistas retro favoritos de este redactor, Carpenter Brut. Es el tema por antonomasia dentro de esta secuela, y el más reconocido por la comunidad de jugadores, por su imparable ritmo y sus vibraciones, maravillosas y bien acogidas dentro de lo que podemos ver en este juego, con un carrusel de emociones imparable al escucharlo. Os invito a escucharlo, espero que no os contagiéis con su ritmo…

No podían faltar a la cita dos intensas y geniales colaboraciones del artista Perturbator (que también participó en el primer Hotline Miami) como son “Technoir” y “Sexualizer”. En estos dos temas, al igual que en “Miami Disco” en el primer Hotline Miami, se da un enfoque a mostrarnos el ambiente discotequero de la Miami convulsa de esta época, sólo que aquí, con un toque mucho más sombrío y oscuro (sobretodo en “Technoir”), casi claustrofóbico, y con algo de desnudez (esto dado más en “Sexualizer”). En cierto modo, es la sensación que se busca, introducirnos en la acción desenfrenada y violenta con algo de oscuridad y perversión por parte del detective Manny Pardo y de Jake, los personajes que respectivamente tendrán estos temas de fondo cuando juguemos con ellos en sus primeros niveles del juego.

Dos temas que traen frenetismo y rapidez descontrolada al escucharlos, son “Acid Split” de Mega Drive, y “Le Perv“, un temazo del increíble Carpenter Brut (¿He dicho ya que este hombre es uno de mis artistas preferidos dentro de la música retro?). En ambos, al escucharlos en sus respectivos niveles, podemos experimentar sensaciones de inmediatez, prisa, destrucción, huída… casi de forma cinematográfica en cierto modo, como si de una película de atracos y de fugas se tratase. Alucinantes.

Y por último, tenemos un temazo del grupo de artistas Magic Sword. “The Way Home” es una oda a la salvación, la esperanza de volver a encontrarnos en nuestra casa, nuestro hogar (como bien indica el título de la canción), dejando atrás los peligros y la muerte, justo en el momento cuando las cosas se empiezan a torcer. Podemos escucharlo y deleitarlo en uno de los niveles más emotivos y carismáticos de Hotline Miami 2: Wrong Number, cuando Beard, el más que inestimable soldado valiente y decidido, ayuda a su compañero Jacket a salir de las llamas de la destrucción del complejo militar de los soviéticos en Hawaii. Un tema increíble.

CONCLUSIÓN

Tras este gran análisis, solamente hay que añadir la importancia que ha supuesto realizarlo. Y es que como redactor y jugador, debo decir que estoy francamente enamorado de los dos juegos de Hotline Miami. Dennis Wedin y Jonathan Soderström han hecho una maravilla indie, desafiando los estándares y las fórmulas de narrativa y jugabilidad corrientes que vemos siempre en la industria, desmelenándose, con una forma visual sin tapujos y muy directa, aprovechando además una ambientación sin igual, transmitiendo un mensaje claro al jugador: La violencia inducida por otros al fin y al cabo es la nuestra propia, aunque no lo queramos ver. La pregunta es muy clara… ¿Te gusta herir a la gente? ¿Y a qué precio?

Para este análisis especial, hay que aclarar que la nota que veréis al pie de la página es una media de los dos juegos, con los pros y los contras generales de los dos títulos. A continuación, os pongo las notas, que a mi parecer, merecen cada uno de estos dos juegos:

NOTAS

Hotline Miami – 9,8

Hotline Miami 2: Wrong Number – 8,8

Hotline Miami 1 y 2 son concebidos como obras independientes, sí, pero en conjunto, forman un todo completo en cuanto a trama general en sus historias. Personalmente, os recomiendo que los juguéis uno tras el otro, para así comprender su historia y su mitología al dedillo, y no dejar cabos sueltos. Creerme, se disfruta el doble de esta forma de esta pedazo de experiencia indie conjunta como ninguna. 

Y sin más, espero que hayáis disfrutado de este articulo al leerlo tanto como yo al redactarlo y publicarlo. Muchas veces el sector indie no nos sorprende como otras veces, y sin duda, este dúo de títulos jugables es algo a destacar.

¡Nos vemos! Seguid a Game On para conocer y saber sobre la actualidad del mundo de los videojuegos.

9.3

Pros

  • Una oda a la violencia en una Miami convulsa de los años 80 con toques de jugabilidad y trama muy bien ejecutados. Sin duda, los dos juegos, Hotline Miami 1 y 2 destacan con creces en esto.
  • En ambos títulos, hay grandes cotas de rejugabilidad. Tendremos niveles de dificultad y objetos como máscaras y armas nuevas a desbloquear si obtenemos buenas puntuaciones en las misiones.
  • Lo más destacable en ambos juegos: su banda sonora, compuesta por miles de temas retro de diversos géneros y artistas, dándoles un carisma y una identidad impecable.

Contras

  • En Hotline Miami 2 se nota un diseño de niveles algo problemático en muchas de las misiones, con un campo de visión muy reducido para el jugador.
  • Por separado, Hotline Miami 2 tiene menos intensidad en cuanto a trama que el primer juego, con momentos menos inspirados. Se recomienda jugar los dos títulos de seguido para una experiencia satisfactoria en cuanto a su secuela.
Author Luis Urueña
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