Después de meses de especulaciones, por fin Nintendo revela detalles de su nueva consola híbrida. A lo largo de una hora, la compañía ofrece detalles esclarecedores, presenta su próxima batería de juegos y el resultado deja una colección de luces y sombras.

 

 

Entremos en detalles. La presentación se realizó a través de una grabación sobre un escenario, más cerca del clásico evento del E3 que de los videos propios con los que Nintendo acostumbra a presentar sus productos. Alguien en Nintendo parece haber planteado que el problema de Wii U fue la comunicación, y la compañía da un paso adelante en una dirección más clara y conservadora. Una extraña mezcla de formalidad y diversión se produjo en el escenario, en una presentación desequilibrada y cargada de promesas, que de algún modo representa bien lo que es la propia Switch.

 

Aunque seguimos sin conocer las tripas de la máquina, Tatsumi Kimishima, presidente de Nintendo, reveló otros datos de interés. La consola saldrá a la venta en todo el mundo el 3 de marzo de este año (es decir, en apenas un mes y medio). El precio será de 329 € en España. Se reveló, además, que Nintendo estrenará una infraestructura online propia que dé soporte a su plataforma. Eso sí, el servicio online pasará a ser de pago, como es el caso de “Playstation Plus” y “Xbox Live”. El mismo servicio (aún sin nombre) será gratis de lanzamiento hasta otoño de 2017, en el que habrá que pagar una cuota anual aún no especificada. El mismo (al que también se podrá acceder desde móviles) permitirá jugar online, mantener conversaciones y crear grupos; hasta que den más detalles solo cabe especular, pero probablemente el servicio se asemeje bastante al existente en la competencia.

 

Solo se ha confirmado un detalle agrio del mismo: Como en “Playstation Plus” y en “Xbox Live”, Nintendo regalará juegos a sus suscriptores. Pero los mismos serán juegos de NES y Super Nintendo que el jugador podrá disfrutar durante un mes. Una propuesta claramente por debajo de la oferta de indies y antiguos triples A que Sony y Microsoft ofrecen. Veremos si Nintendo permanece firme o modifica esta oferta online en el futuro.

 

Por otro lado, Kimishima también reveló que Switch no estará bloqueada por región, detalle que muchos usuarios considerarán liviano, pero que el consumidor habitual de importación agradecerá enormemente.

 

 

Entrando en detalles sobre la consola, su funcionamiento se ajusta a lo que se esperaba. La máquina funciona tradicionalmente conectada a la televisión, en lo que se ha venido a llamar el “Modo televisor”. Cuando el usuario lo desea, puede sacar la Switch de su base, añadir los dos “Joy-Con” y continuar jugando en el “Modo portátil”, convirtiéndola en una consola portátil clásica. La consola cuenta con 32 Gigas de almacenamiento interno, ampliables mediante tarjetas MicroSD, sistema al que los usuarios de 3DS ya están acostumbrados. Al igual que en 3DS, los juegos estarán disponibles en pequeñas tarjetas, despidiéndose del formato en disco. La duración de la batería oscila entre 2,5 y 6,5 horas, dependiendo del juego y la configuración. La duración de la batería, en opinión de quien suscribe, roza los mínimos aceptables, pero al menos se han asegurado de que puedas cargarla en cualquier lugar sin depender de su base. Se ha confirmado igualmente que la pantalla es táctil y que hasta 8 “Switches” pueden conectarse entre ellas mediante comunicación inalámbrica.

 

Los “Joy-Con” se llevaron buena parte del protagonismo, dado su inesperado nivel de sofisticación, que los coloca un paso por delante de los Wiimotes. Yoshiaki Koizumi, productor general de desarrollo de la consola, reveló que los mismos incluyen un punto de contacto NFC para leer amiibos, un botón para capturar imagen (y videos en el futuro) y un acelerómetro y un giroscopio cada uno (centrándose de nuevo en el movimiento). Cuando se utilizan por separado incluyen, además, seis botones; los cuatros delanteros habituales y dos superiores (esto deja dudas sobre cómo afectará a algunos juegos la falta de gatillos, que sí están presentes con los dos “Joy-Con” montados juntos, pero ya se verá). Cada uno incluye, además, una cámara que detecta el movimiento, la forma y la distancia de los objetos frente a ellos. Por último, ofrecen un nuevo sistema de vibración llamado “Vibración HD”, que promete un grado de precisión sin precedentes. Todo junto suma un mando que es mucho más que un añadido a una pantalla.

 

 

 

Dos pequeños juegos fueron presentados para mostrar sus posibilidades diversas y prometedoras: 1- 2- Switch, un juego “party” familiar y Arms, una especie de sucesor espiritual de Punch-Out. Esta tecnología busca las nuevas formas de jugar con las que Nintendo está comprometida, pero también encarecen el producto, como veremos más adelante.

 

 

Llegaron el turno de los juegos y, aunque solo se presentaron tres en detalle, bastaron para ser el mejor momento de la presentación. Splatoon 2 (verano 2017) y Super Mario Odyssey (finales de 2017) convencieron fuera de toda duda. Para variar, el juego de Mario es particularmente prometedor, presentando un mundo abierto, una ambientación muy pintoresca y variada y una jugabilidad que se intuye cuidada al milímetro.

 

 

 

MonolithSoft reveló Xenoblade Chronicles 2 (sin fecha), secuela del fantástico RPG de Wii, y que tiene un aspecto tan recomendable y monumental como las dos últimas entregas.

 

 

A partir de este punto, la presentación fue mucho más parca en detalles y amplia en promesas. Se confirmó que más de 80 juegos se encuentran en desarrollo y se mostraron videos promocionales de algunos en desarrollo temprano o ports ya conocidos: Se reveló un nuevo Fire Emblem de Koei Tecmo llamado Fire Emblem Warriors; Square-Enix sacará no dos, sino tres Dragon Quest: Dragon Quest X y XI y Dragon Quest Heroes I y II; y, además, presentaron un nuevo RPG con una prometedora estética retro: Project Octopath Traveler.

 

 

 

 

Atlus prometió un nuevo Shin Megami Tensei del que no relevaron detalles. Bethesda confirmó la llegada de la versión remasterizada de The Elder Scrolls V: Skyrim y EA la de FIFA 17. Por otro lado, Suda 51 prometió estar trabajando en un juego que resucita a Travis Touchdown (pero no se hizo mención a “No more Heroes”) y Toshihiro Nagoshi, director corporativo de Sega, prometió que la compañía está trabajando en material para la consola.

 

 

Finalmente, la propia Nintendo ratificó en un vídeo-resumen la importante cantidad de ports que están actualmente en desarrollo. Por todos es conocido que Nintendo necesita volver a recuperar a las third parties (desarrolladoras fuera de Nintendo) y conseguir atraer a las indies (desarrolladoras independientes). No hicieron bastante hincapié en este punto, pero parece que hay intención. El tiempo dirá si lo consiguen.

 

Para terminar, como no podía ser de otro modo, confirmaron que The Legend Of Zelda: Breath Of The Wild sale el 3 de marzo, descartando los rumores de retraso y presentando, además, un tráiler extraordinario de los que quitan el hipo. Aunque siempre hay que dejar un margen de duda razonable, todo parece indicar que Switch va a llegar acompañada de uno de los juegos del año.

 

 

Hasta aquí la presentación. Aunque la máquina y los juegos de Nintendo dejaron buen sabor de boca, el evento dejó cierta sensación agridulce. Las dudas surgen por todo lo que la compañia no aclaró o justificó. La capacidad técnica de la consola sigue siendo un misterio. Tampoco se habló de hasta qué punto su papel de portátil va a ser hegemónico en el futuro. Y el pobre catálogo de salida tampoco va a ayudar. Los juegos de Nintendo serán extraordinarios, a estas alturas esto está fuera de toda duda. Pero no dio la sensación de que las thirds estuviesen volcadas, más bien pareció que todas esperan a que los demás den el primer paso o que están empezando a trabajar ahora. Por desgracia, Switch debe recolectar la desconfianza plantada por Wii U y se prevé un primer año de vida bastante inhóspito.

 

El sistema online es una de las quejas más habituales. Por supuesto todo en el mismo es aún un misterio, pero la oferta temporal de los juegos de NES y Super Nintendo es difícilmente justificable. Muy barato debe ser el servicio para que al usuario le compense pagar un online al que tampoco está claro que vaya a sacar mucho jugo. Estos servicios dependen directamente del uso de las thirds y Nintendo no es una compañía muy dada al mismo, por lo que aún hay muchas incógnitas que despejar sobre su viabilidad. Todo en este tema tendrá que aclararse mejor en los próximos meses.

 

El precio es también motivo de polémica. La máquina cuesta 329 €, lo que está justificado si se piensa en la tecnología desarrollada para la pantalla y los “Joy-Con”. La duda está en si el usuario considerará que vale la pena frente a una competencia con más catálogo, más potencia y precio más asequible. Por supuesto dependerá de si Nintendo consigue diferenciarse como lo hizo con Wii o quedarse en tierra de nadie, como le pasó a Wii U. Lo del precio también se aplica a los accesorios; el “Pro-controller” costará 70 € y dos “Joy-Con” adicionales 80 €.

 

Más allá de estas incógnitas, Nintendo ha comenzado a mostrar la consola y los juegos en su habitual Nintendo Treehouse Live, al que podéis echar un ojo para despejar las dudas que os puedan quedar.

 

 

En resumen, aunque la consola tiene buenos atributos y, sin duda, traerá juegos excepcionales de la mano de Nintendo, también ha sembrado serias dudas. La compañía ha dado un paso adelante, pero no con la rotundidad que habría sido deseable. Sin embargo, puede que estén en ello y sencillamente estemos ante los primeros pasos de lo que se plantea como una carrera de fondo. Solo el tiempo y los usuarios lo dirán.

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