¡Hola, muy buenas gameoneros! ¡Tras una gran demora, volvemos con una nueva review y también vuelven Electronic Arts y Bioware a crear nuevos horizontes! Una nueva entrega de la conocida saga de rol y acción futurista espacial Mass Effect ha llegado, y viene para hacernos viajar en una incursión arriesgada a nuestra galaxia vecina, Andrómeda. Y la verdad, es que nos deja con un sabor algo agridulce, con cosas buenas y cosas malas por doquier.

 

En el programa de radio aquí servidor, Luis Urueña, nuestro director Jaime Martínez Barahona y nuestro compañero Adrián Linares, dimos buena cuenta de opiniones diversas sobre este nuevo título de rol y acción futurista en el espacio.

 

 

 

Justo al tiempo después de lanzamiento, se ha podido ver que esta entrega se ha quedado algo coja. Y por ello, en gran parte de la comunidad de jugadores, hay sentimientos encontrados, que en cierta medida se intentarán reflejar en este análisis a continuación. ¡Vamos allá!

 

EL VIAJE QUE NOS ESPERA

 

La idea de que esta gran y reputada IP de EA y Bioware, que bien supo encandilarnos con su trilogía original durante la pasada generación de consolas con las aventuras del comandante Shepard y compañía a bordo de la nave Normandía, debutase con este Mass Effect Andromeda en la actual generación, de por si era una buena señal en expectativas y una gran noticia por parte de los fans, que se verían recompensados con nuevas historias, personajes, argumentos y situaciones jugables, todo ello centrándose en algo ciertamente interesante y novedoso: la exploración de una galaxia nueva por descubrir de primera mano, nuestra vecina a nada más y nada menos que 2’5 millones de años luz.

 

Resulta interesante si cabe el que una saga de videojuegos Triple A como es Mass Effect se adentre en un ámbito abierto a la imaginación. Y es que no es nada descabellado, porque poco conocemos de nuestra galaxia vecina, Andrómeda o M31 (llamada así al descubrirla el científico francés Charles Messier dentro de su catálogo de objetos celestes), salvo que es uno de los objetos astronómicos más brillantes que se pueden ver en el cielo a simple vista, y que posiblemente, albergue muchos planetas extrasolares con posibilidad para la vida.

 

En cuanto a trama, estamos en el año 2185, y vemos que la humanidad está a punto de embarcarse en una expedición espacial para explorar los sistemas planetarios que contiene la galaxia de Andrómeda, en el llamado Cúmulo de Helius. Una corporación privada, llamada la Iniciativa Andrómeda, partió de nuestra querida galaxia, la Via Láctea, buscando un nuevo mundo para que los seres humanos puedan establecerse y considerarlo su nuevo hogar.

 

 

Para ello, a bordo de la nave Tempest, encarnando al comandante explorador Scott/Sarah Ryder, tendremos que buscar entre miles de planetas a explorar, lidiar con las razas alienígenas nativas que nos encontremos, encontrar recursos… Todo ello para guardarnos un nuevo espacio en el universo como especie.

 

 

La historia de Andromeda es una que sustenta su base sobre la familia Ryder, encabezando la colonización de una galaxia repleta de peligros. La estructura narrativa es muy similar a la vista en la trilogía de Shepard, viviendo el reto y soportando el peso de ser una figura tan relevante para la humanidad y el resto de facciones alienígenas de la Via Láctea, teniendo además una sensación de amenaza y prisa por encontrar acuerdos y consensos de las razas en todos los rincones y sistemas planetarios, algo así como una figura de pacificador o conquistador, según fuésemos benévolos o malvados.

 

 

En esta ocasión veremos algo más de lo mismo, pero siendo ahora la figura del pionero o explorador, modificándose de forma muy distintiva nuestro deber, y en parte, no existiendo una amenaza en sí, como podría ser la de los Segadores tiempo atrás, y centrándose más en el afán de descubrimiento y de colonización, sin tantos matices.

 

 

Algo que no ayuda es el hecho de que la trama empiece de forma lenta y se desarrolle despacio, con un avance que no ayuda en demasía a empatizar con los diferentes personajes que nos encontremos en la expedición. La ausencia de personajes tan carismáticos y bien construidos como el propio Shepard, Garrus o Miranda se notan, y mucho. Y no es de recibo el decir que muchos de los personajes nuevos, como Peebee, Jaal o el propio padre de Scott/Sarah Ryder, Alec, son algo molestos en su conducta (en especial Peebee, que se podría considerar una Jar Jar Binks de la vida…) y poco desarrollados en cierto modo.

 

 

 

Y es que esta entrega de Mass Effect no es sino un nuevo punto de arranque hecho para los más nuevos a la franquicia. No hace falta ver que desde hace años que el estudio Bioware anunciase semejante proyecto para su saga estrella, los veteranos veríamos algo diferente y desmarcado de lo anterior, con muy pocas reminiscencias marcadas (salvo alguna que otra, como la mención a la invasión de los Segadores en Mass Effect 3, o a algún que otro personaje, como el Hombre Ilusorio…). Algo que a priori y con mente abierta para nada es malo, siempre hay que intentar abrazar lo nuevo.

 

 

Pero, no obstante, siendo sinceros, aún siendo este caso un nuevo punto de partida, no ha conseguido que lleguemos a estar tan interesados con los personajes y la nueva trama, ya que de por sí la premisa de la trilogía original había terminado en un punto álgido y finito, sin mucha posibilidad de abertura en su final, notándose esta historia en Andromeda algo fuera de lugar y forzada por momentos (el mero hecho de llevar a cabo una expedición de cientos de años de duración a una galaxia diferente a la nuestra ya de por sí deja ciertas incongruencias en la trama general de la franquicia, por poner un ejemplo claro…). Esperemos que en sucesivos contenidos o nuevas entregas esto vaya mejorando y progresando.

 

LA ÚLTIMA FRONTERA, MÁS ALLÁ DE LO DESCONOCIDO

 

Como pioneros que somos, encontrar el planeta adecuado para la humanidad entera, y encabezar un equipo de expedición multirracial no será para nada una tarea sencilla. Tendremos opción, al igual que en Mass Effect 3, de determinar el sexo de nuestro personaje principal. Algo curioso, ya que en esta ocasión, nuestro homólogo femenino o masculino, según elijamos, tendrá presencia como personaje en la trama del juego, siendo nuestro/a hermano/a gemelo/a.

 

 

Aparte, y un punto muy positivo y que añade enteros a la experiencia jugable, es que podremos modificar su aspecto físico, alterando tanto a la versión masculina y femenina de nuestro protagonista… ¡incluso alterando automáticamente el aspecto físico del padre del mismo, Alec Ryder, para guardar coherencia argumental! Simplemente, increíble atención al detalle por parte de Bioware del cual muy pocos pueden presumir.

 

 

También, podremos elegir nuestra clase de personaje, que va desde Soldado, Ingeniero, Centinela… entre otros, cada uno con diferentes habilidades, tanto sociales como combativas que añaden personalidad al conjunto, y modificar, como no, a lo largo de la aventura también el aspecto, la clase y las habilidades de nuestros compañeros de expedición, que podremos comandar mediante órdenes con simples botones.

 

 

Dentro de las mecánicas jugables, como suele ser costumbre en la saga, al estar en la superficie de los planetas manejaremos un vehículo todoterreno, el Nomad, cuya conducción nos permite llegar a otros puntos inaccesibles mediante cambios en la tracción de sus ruedas, y que ha sido mejorado en su manejo con respecto al vehículo terrestre que podíamos manejar en la trilogía original, que a veces parecía ir cuesta abajo y sin frenos, o casi como un coche de choque en según que superficies… Vamos progresando, oye.

 

 

Las misiones principales y secundarias nos obligarán a hablar con uno u otro personaje, llegar a los destinos prefijados, limpiar zonas de enemigos, recoger muestras u objetos importantes para investigación… entre otras tareas, que desde el inicio de la aventura, tendrán un indicio por descubrir y hallar los nuevos alrededores de los planetas descubiertos por parte del jugador.

 

 

Entremedias, los diálogos se sucederán, con una simplificación palpable con respecto a anteriores entregas, no importando muchas veces la opción que elijamos y ciñéndose al guión casi estrictamente, con ausencia además del sistema de Karma, algo que ha jugado a la contra por su ausencia y que era una seña de identidad muy palpable que definía a las anteriores 3 entregas de Mass Effect, y en parte la filosofía de Bioware en la mayor parte de sus anteriores juegos RPG, como en Star Wars: Knights Of The Old Republic o Dragon Age. Aquí, en Andromeda, se echa de menos, para desgracia de muchos.

 

 

Otro punto es que la mayor parte de las misiones, tanto secundarias como principales repetirán el mismo patrón u esquema, muchas veces yendo más de recadero espacial que del explorador de mundos y razas alienígenas nuevas que suponemos ser. Anda que ya les vale…

 

 

No obstante, en cuanto a personalización y componentes de rol, aquí se ha echado buena cuenta de variedad y de opciones para que nuestra experiencia dentro del mundo de juego sea satisfactoria, con un amplio arsenal de armas, entre ellas, de cuerpo a cuerpo al igual que en Mass Effect 3 (como la consabida cuchilla biótica, por ejemplo, entre otras nuevas, como el martillo Krogan o la espada de comando Asari) y diferenciadas según su procedencia (de la Via Láctea o de Andrómeda), y un número considerable de habilidades a conseguir poco a poco durante el desarrollo del juego. No está de más decir que podremos personalizarlas, con un gran abanico de opciones: forma, disparo, color, mejoras, mirillas… y un largo etcétera.

 

SOY EL PIONERO RYDER… Y ESTA ES MI GALAXIA PREFERIDA

 

Sin duda, lo más negativo que podemos sacar de Mass Effect Andromeda es en su apartado técnico en cuanto a animaciones y movimientos de los personajes, un aspecto muy criticado por la comunidad de fans, y que en un juego de estas características, donde los diálogos ente personajes son parte esencial, aquí se falla.

 

Con unas expresiones poco marcadas en general en muchos personajes, una empatía pobre reflejada a la hora de expresarse corporalmente, y gestos a veces ejecutados de forma extraña…  Aunque si que es cierto que se han corregido a lo largo de sucesivos parches en determinadas escenas (como se puede ver a continuación en el vídeo de debajo), esto no quita de que, generalmente, se nota una falta de pulido en general en este aspecto visual del juego.

 

 

En cuanto al diseño de escenarios, tenemos unos acabados buenos, con distintos terrenos, ambientaciones y formas según el planeta en el que nos encontremos, aunque se nota que el motor gráfico Frostbite no ha sido muy trabajado para esta ocasión como en otras IPs de EA, con texturas que no están muy bien definidas. Os dejamos en detalle una comparativa, como de costumbre en el siguiente vídeo, del apartado gráfico y técnico de las diferentes versiones del juego (PC, PS4 normal y Pro, y Xbox One), para que juzguéis por vosotros mismos cuál es la mejor.

 

 

 

 

CONCLUSIÓN

 

En definitiva, Mass Effect Andromeda es una entrega irregular que, desgraciadamente, no consigue llegar a los estándares vistos en la trilogía original.

 

 

Aún así, es un buen juego, que pese a que presenta muchos fallos que pueden verse a simple vista, no deja de ser disfrutable para aquellos que quieran buscar un nuevo punto de inflexión para esta saga, con la oportunidad de conocer nuevos horizontes, apartándose de las experiencias vividas anteriormente en las aventuras de Shepard y compañía.

 

Esperamos que Bioware nos ofrezca mucho más y mejor contenido para este y otros nuevos títulos de la legendaria saga épica y espacial, que siempre nos brinda nuevas formas de conocer y explorar el vasto universo con sus situaciones, personajes y conflictos. Y es que, nuestro camino a las estrellas nunca va a parar, ni siquiera en Andrómeda…

 

¡Nos vemos! Seguid a Game On para conocer e informaros sobre la actualidad y las curiosidades del mundo de los videojuegos.

6.8

Pros

  • Un nuevo título de la saga Mass Effect que explora otro punto de partida, con personajes y situaciones diferentes a lo visto en la trilogía original. Una nueva galaxia se abre camino ante nosotros.
  • Variedad de personalización y componentes de rol, que hace que nuestra experiencia dentro del mundo de juego sea satisfactoria, con armamento y equipo personalizables.
  • Un diseño de escenarios con acabados buenos, distintos terrenos, ambientaciones y formas según el planeta en el que nos encontremos.
  • Tendremos opción, al igual que en Mass Effect 3, de determinar el sexo de nuestro personaje principal. Lo mejor es que nuestro homólogo femenino o masculino, según elijamos, tendrá presencia como personaje en la trama del juego, siendo nuestro/a hermano/a gemelo/a.

Contras

  • La ejecución, tanto de animaciones como movimientos de los personajes, presenta una falta de pulido en general muy palpable.
  • La mayor parte de las misiones, tanto secundarias como principales, repiten el mismo patrón u esquema jugable, muchas siendo de encargo o recadero.
  • El mundo abierto de juego (en este caso, los planetas a visitar) se notan algo vacío en determinados segmentos jugables.
  • Los diálogos quedan más simplificados con respecto a anteriores entregas, no importando muchas veces la opción que elijamos y ciñéndose al guión casi estrictamente, con ausencia además del sistema de Karma.
Author Luis Urueña
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Categories Review Videojuegos
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